El foco
La atención selectiva. Lo que se decide mirar es, literalmente, lo único que existe en ese instante. El resto es ruido descartado.
No agregamos, extraemos. Cada pieza es el resultado de sacar lo que sobra hasta que queda solo lo esencial.
Somos el marco de la obra del cliente, no la obra. Correrse con método para que lo ajeno se vea con más claridad.